Por razones que desconozco, pero intuyo, VALESKA, una perrita siberiana, mestiza, fue largada a la calle, se queda al lado afuera de la puerta, como esperando que la hagan pasar al interior, esto, no ocurre y agobiada por las circunstancias y el hambre, decide alargar sus pasos, nadie quiere hacerse cargo de semejante animal, sin embargo es alimentada por los vecinos en el condominio, donde un vecino decide hacerla operar después que ha parido dos veces…..
En su último celo, llegó por estos lados un perro completamente negro, por su color le llamamos Negro, muy bonito, ignoro su raza, su nombre se debe a su color, la cortejó, la hizo suya y no permitió que perro alguno la sedujera, ella se sentía como una reina, la protegía y cada vez que era necesario, se enfrascaba en peleas a muerte con los otros canes, defendiendo el honor de macho, ella, en señal de reconocimiento de tan noble hazaña se acurrucaba en su cuello dejándose querer.
Como era de esperar, los hijos de esta relación crecieron, fueron regalados y ambos quedaron solos.
Negro debía partir a su casa, se notaba bien cuidado, pero no lo hizo, se quedó al lado de Laika, son inseparables, se cuidan uno al otro y no permiten que extraños se acerquen al condominio.
Se les ve pasear juntos, duermen la siesta uno al lado del otro, se miran como si hablaran de algo importante, talvez, se ponen de acuerdo como harán la guardia esta noche, pero nosotros los humanos no los entendemos, cuando ella sale a dar un paseo sola, el se la queda mirando desde la puerta, todo por si a ella se le ocurre salir con otro, pero, Valeska, solo tiene ojos para él y lo del paseo es para distraerse, También, ambos pasean juntos rondando la cuadra durante el día.
Es posible que se hayan puesto de acuerdo para quererse, amarse, respetarse y cuidarse mutuamente por todos los día de sus vidas, ya llevan tres años juntos, Negro esta enfermo, es la vejaz, Valesca lo mira, no hay un papel que haya legalizado esta unión que los obligue a estar juntos, tampoco cadenas que los mantengan atados como suele ocurrir, pero si habemos testigos que sabemos de ese amor y que estamos dispuestos a testificar donde quiera que sea que “EL AMOR ENTRE ANIMALES ES PERFECTO Y ES REAL” y que;
El Negro y Valeska, algún día, en algún lugar, se juraron amor eterno.-