las cosas del amor
Aun era un polluelo, cuando sin avisarle,
lo sacaron cascando a otro gallinero,
al principio, se resistió como pudo,
a dos días ya estaba acostumbrado,
saltaba de un palo a otro durante el día
y aveces, se quedaba tumbado toda la tarde
mirándola, era una polluela castellana
la que cada mañana, le dedicaba sin mirarle,
unas cacareadas como para presentarse.
Ambos estaban en lo mismo, tenían ideales
de fresca libertad, querían estar solos
mirarse, conversar, apapacharse..........y....
lo planearon y esperaron el día de la oportunidad
por fin somos libres, el uno para el otro
corrieron por montes y caminos, atravesaron
bosques y cerros, volaron muy alto.......
Un día, de esos que salen en los cuentos
se atravesó un viento, una nube se llevo
los sentimientos, volaron las plumas
y todo volvió a fojas cero, el gallo colorado,
acompañaba su andar lento y ella, la gallina
castellana derramaba lágrimas como de consuelo,
ella partió a sus aposentos, él, se quedó adentro
refugiado en su pesar, buscaba respuestas de mentiras
se fue consumiendo, no estaba dispuesto a perderla
la siguió por los mismos senderos que antes había
recorrido,ya no estaba...tal vez la perdió para siempre
tal vez, nunca fue de él, todo fue un sueño......
Ayer, al bajar de un bus, le ví, estaba frente a mi
con una picara sonrisa, en su andar de niño bueno
le acompañaba ese hermoso abrigo, un abraso tierno
y su purísima mirada me decían que estaba contento
que cosas tiene la vida, después de tanto tiempo me
habla de ese abrigo, el que mama mandó confeccionar
en algún momento......Hoy estando tan lejos otra historia
va contando, una estrofa de la vida va entonando y solo
por esas cosas de la vida, una lágrima se esta secando
entre mis manos y no la quiero soltar.
stana
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