
Querido vagabundo,debo llamarte asi, no conozco tu nombre, si, me acuerdo de tu caso y se también que pusiste mucho de tu parte para sanar y negar rotundamente tu nombre y de donde eras, el policia que estaba a cargo de tu procedimiento estaba ofuscado por la situación, aún asi, no cediste y tuve que firmar el alta con un nombre falso, José, creo que te puse en la hoja.
Que bueno que sepas que es DIOS quien hace posible que ocurran estos milagros y las sanaciones, estoy de acuerdo contigo, el hombre es solo un instrumento.
Estoy contento de saber tu estado, y que ese hombre, no era un simple vagabundo, ya decía yo, al comentar con otros colegas tu caso, tenias algo especial, que te hacia diferente a otros vagabundos que hemos atendido y hoy, gracias a tu carta lo he sabido.-
De tu hijo, no le conozco, solo por lo que dices, no puedo juzgarlo eso hay que dejarselo a DIOS, el sabe que hace en estos casos, respecto de ti, te suplico, ya que eres creyente en DIOS, que le perdones, y no es por el, precisamente que debes perdonarlo, no, es por ti, el perdon es una gracia de DIOS que permite dar descanso a la dolida alma, un alivio al corazon. Tu despues del perdon seras otra persona, se que cuesta, que no es facil, que el rencor anidado en la mente corroe el alma y que no deja ni da libertad para perdonar......Tampoco para sonreír.
Atte.-
Un amigo.